A partir de ahora,
comenzaré a darle las gracias
a todas esas personas
que no supieron
cómo amarme correctamente.
La razón es simple.
A pesar de haber roto
mi corazón en su momento,
me dejaron lecciones
que ayudaron a que moldeara
la mejor versión de mí misma.
Así que gracias.
Gracias por dejar que otra persona llegue
y me ame tal como merezco.
Gracias por enseñarme
lo que no quiero en otros brazos.
Gracias por todas
y cada una de las experiencias,
de todas ellas aprendí algo.
Pero sobretodo,
gracias por prepararme
para la llegada de aquella persona
que me hará entender
la razón por la cuál
no funcionó con nadie más.
- B. Moderno